Este artículo va dedicado a los criadores amateurs de perros de muestra y de caza en general.
Hace unas semanas leí en una revista del sector un artículo que para mí no tiene desperdicio que se titulaba algo así como Criador amateur, puntal de la cinofilia, el título lo dice todo.
Hablaba de estas personas que se dedican a criar perros por afición, por pasión a una raza. Sacrificando tiempo, horas de sueño, de estar con la familia, de ocio, gastando dinero que a veces se puede compensar vendiendo algún cachorro pero sin ninguna garantía de minimizar los gastos.
También hablaba de la manera en que a veces se trataban a estas personas, metiéndolas en el mismo saco que a multiplicadores, que no criadores, de perros sin escrúpulos.
Lo que hace seguir a estas personas es la ilusión, ilusión por intentar criar perros de calidad, perros que te llenen, que te hagan sentir orgulloso de ellos, de su trabajo, de su plasticidad, de su fidelidad al estandar de la raza.
Recuerdo una de las últimas Asambleas Generales en la que un servidor compartía mesa con los dos ponentes, Yves Tastet presidente del Club del Pointer francés y José Luís Anakabe Delegado del Pointer Club Español en el País Vasco.
Yves analizaba el hecho de que a pesar del descenso en la cría de pointers, éstos porcentualmente tenían mejores resultados que los setters en los concursos en este momento. Un socio mallorquín preguntaba a que era debido este descenso en la cría de pointers de los últimos tiempos. Me tomé la licencia de responder a la pregunta. La respuesta según mi entender es precisamente la cuestión de fonfo de este artículo.
Los amantes de una raza están por encima de las modas, cuando éstas pasan, los verdaderos criadores y usuarios de esa raza perduran mientras que el resto, demasiados, cambian a la raza de moda. Son los que se toman la crianza de perros en serio, a pesar de que de la cantidad sale la calidad como es lógico, estos harán evolucionar la raza, con una base más sólida que cuando estaba de moda con el cuadruple de nacimientos por año. Ya no existen los oportunistas que crían lo que está de moda sin preocuparse de la genética, del estandar de la raza, sin conocer a los sementales, sin asistir a una prueba de perros, en definitiva sin saber lo que buscan ni hacia donde se dirige su selección de cría, si es que la tienen. Y eso hace que mejore sustancialmente la base genética en cuanto al estándar, y las corrientes de sangre que se pierden son las que no merecen la pena porque así lo deciden los amantes de la raza que quedaron después de la moda. Para los que rindo este modesto homenaje, este artículo, de cualquiera que sea su raza.
Jordi Barbeta
Responsable de Cinofilia